Es muy importante lavarse las manos con regularidad, sobre todo antes de manipular o comer alimentos o tocar a otras personas, (y más si éstas se encuentran enfermas o débiles). Unas manos sucias, aún cuando a simple vista no parezcan estarlo, son un foco de propagación de infecciones que no debe obviarse; virus, bacterias, etc, campan a sus anchas en las manos de aquellos que se resisten a pasarlas por agua y jabón.


Cómo lavarse las manos correctamente

A continuación enumeramos algunos pasos sencillos para eliminar los gérmenes de nuestras manos. Demuestre esta rutina a su hijo(a) – o mejor aún, lávese las manos junto a su hijo(a) varias veces al día para que el/ella aprenda la importancia de este hábito.
  1. Lávese las manos con agua tibia. Asegúrese de que el agua no esté demasiado caliente para las manos de los más pequeñitos
  2. Utilize jabón y frótese las manos vigorosamente de 20 segundos (no hace falta que utilice jabón anti-bacteriano, cualquier jabón es bueno). Asegúrese de que lava bien el área entre los dedos y debajo de las uñas donde a los gérmenes les encanta esconderse. ¡No olvide las muñecas!
  3. Enjuágese las manos y séquelas bien con una toalla limpia y seca.
Para disminuir la propagación de los gérmenes entre los miembros de su familia, establezca el lavado de manos con frecuencia como una regla para todos, especialmente:
  • antes de comer y cocinar
  • después de ir al baño
  • después de limpiar la casa
  • después de tocar animales, incluyendo mascotas familiares
  • después de visitar o cuidar amigos o familiares enfermos
  • después de sonarse la nariz, toser o estornudar
  • después de estar afuera (jugando, haciendo jardinería, caminando al perro, etc.)
¡No subestime la importancia de lavarse las manos! Los pocos segundos que usted permanecerá en el lavamanos con su hijo(a) podrá ahorrarle visitas a la consulta de su médico.