En Yorokobu.es nos ofrecen un divertido análisis de los diferentes motivos por los que las parejas se pelean en la conocida tienda IKEA:

Mi mujer y yo tenemos más o menos comprobado que siempre que vamos a IKEA se ven peleas de parejas. IKEA siempre se estudia como referencia de control de flujos y otras muchas métricas de retail… quizás midan también estas broncas. Si no es así, aquí les regalo varios momentos de la verdad que pueden ser detonantes de una buena bronca española.
1- El momento “no cabe”. “Sí, cariño. Aquí pone que esta habitación tiene 13 metros cuadrados, como la nuestra, pero esta es más grande”. “Pues le falta una pared y por eso no agobia, ¡yo qué se.!” . Y se monta…
2- Si no te movieras tanto con una cama de 1,50 bastaría. Suele derivar en temas mayores “pues bien que te gusta que me mueva a veces”. Y se monta…
3- No doy un paso más. Es cuando un miembro de la pareja se deja caer sobre una silla o sofá y dice: “!Aclárate!, haz lo que quieras que yo te espero aquí.” Y para qué quieres más…”
4- Dile a tu madre que no opine o se vuelve en bus. Y se monta…
5- Quien usa la cocina soy yo, así que déjame a mí decidir. De ahí se pasa rápidamente al tema de roles y quién hace qué en casa. Y se lía…
6- ¿Y donde piensas poner eso? Que es cuando sólo a uno de los dos le da el frenesí moderno y le apetece darle un aire nuevo a la casa. Y se monta una buena sobre el gusto de cada uno.
7- Se sale por ahí, que es un atajo. Mucho ojo con esto. Es como la casilla “de puente a puente y tiro porque me lleva la corriente”, que puedes ir para adelante pero también para atrás. Y se te cae el pelo.
8- Toque con el carro o dar en el talón al cónyuge por tercera vez. Realmente peligroso y doloroso. “¡Perdón, perdón, perdón!”.
9- Te van a oír. “Mira esos las cortinas que están cogiendo, cómo tiene que ser su casa. Mira los pantalones que lleva, no me extraña”.
10- “Déjame que yo puedo”, que suele acabar con escandalera al caer la GINKLF a plomo sobre el carro desde la estantería. “ Te lo había avisado”. “!Y tú, solo tenías que sujetar el carro!”. Y se vuelve a montar…
11- En caja: teníamos que habernos puesto en esa fila, teníamos que habernos puesto en esa fila, teníamos que habernos puesto en esa fila. Los de las cortinas ya han salido y se van a comprar todas las galletas.
12- “No caben 2”. En el parking cuando la JRANFKL, como decía la contraparte, no cabe ni de broma y fuerzas por orgullo. Estás dispuesto a conducir con la nariz pegada al cristal, te cargas el embellecedor del asiento, salta el cenicero lateral y al desistir, ya sin fuerzas, te cae en el pié al apoyarlo en el suelo. “ !Ves, eso por lo del talón de antes!”
13- (Ya en casa) ¡Sobran piezas! Estos cachondos se han equivocado. (De eso nada. Solo se conoce de un caso en la historia, en Oslo, en que a una mesilla le sobraba uno de los plásticos que se ponen bajo las patas para que no raye el suelo, e IKEA les amuebló la casa entera gratis y a casi medio Oslo). Más vale empezar de nuevo, luego no llores cuando tu armario se caiga a pedazos.
Loading...
Opt In Image
Te gustó lo que viste?
Suscríbete a nuestro Newsletter para recibir más artículos como este