¿Sabia usted que expertos predicen que en este siglo habrán guerras por obtener agua?
¿Sabia que el agua es un recurso natural limitado y cada día mas escaso y que sin ella se acabaría la vida?
La falta y el mal uso del agua han generado sequía en diversos lugares. La sequía provoca efectos devastadores en los países que las sufren. Actualmente, son muchos los países que tienen menos agua de la que necesitan y se estima que para principios del siguiente siglo, una tercera parte de las naciones tendrá escasez de agua de modo permanente.
Otros países, tienen mas agua de la que en verdad necesitan. Es un hecho que la cantidad existente de agua, alcanzaría para cubrir las necesidades básicas de todos si fuera bien administrada.
Si es cierto que la falta de agua en muchos lugares es un gran problema. Pero el problema más grande no es la falta de agua, sino la mala administración que hay de este liquido tan preciado.

El consumo de agua en el mundo aumentó seis veces entre 1900 y 1995 (más del doble de la tasa de crecimiento de la población) y continúa aumentando a medida que incrementa tanto la demanda doméstica como industrial.
La calidad es tan importante como la cantidad: el aumento de la contaminación en ciertas áreas, hace que disminuya la cantidad de agua utilizable.
Más de cinco millones de personas mueren cada año por enfermedades relacionadas con el agua, lo que equivale a diez veces más que el número de muertos a causa de guerras en el mundo.
Los efectos colaterales de la falta de agua son preocupantes como la perspectiva de que no haya suficiente agua para beber en un futuro.
La Organización de las Naciones Unidas señala que cada persona necesita un mínimo de 50 litros diarios para beber, bañarse, cocinar y otros menesteres. Pero ¿que es lo que en realidad sucede?
Hay lugares donde personas no tienen ni el 1% de esa cantidad, mientras en otros lugares, personas usan más de 100 veces esa cantidad.
Proveer acceso universal a ese mínimo de 50 litros para 2015, implicaría menos del 1% de la cantidad de agua que se usa hoy en el mundo. Sin embargo, parece un objetivo lejano de alcanzar pues cada día, las personas se olvidan de lo importante que es este líquido y lo desperdician.
Si la población sigue aumentando (se estima que pasaremos de ser 6.000 millones a 8.900 millones para 2050), lo que significa que se necesitará aproximadamente un 43% más de agua para alimentarlas.
Entrevistas con investigadores del IPN, la UNAM y de la UAM, hicieron notar que la escasez de agua ha ocasionado disputas por el recurso, y especialistas han señalado que en este siglo las guerras serán por el también llamado oro azul.
Es en verdad preocupante saber que este recurso se esta terminando y que sin el la vida no puede existir. Es por eso que todos, a nivel global, debemos cambiar la manera de utilizar el agua, aprovechándola al máximo en lo que en verdad se necesita, minimizando su uso y evitando su desperdicio en cosas donde se puede sustituir su uso.