El “Área 51” es una base militar creada por los EE.UU., con los más altos niveles de seguridad, para poder llevar a cabo pruebas con aeronaves experimentales y el desarrollo de sistemas de armas.
Después de muchos años negando la existencia y detalles de las operaciones allí llevadas a cabo, finalmente están saliendo a la luz pública información sobre dicha base militar, incluyendo imágenes nunca antes publicadas del accidente del avión espía A-12 y su encubrimiento.

La National Geographic elaboró el siguiente reportaje:

Suspendido boca abajo, tenemos al avión espía A-12, preparándolo para una prueba de radar en la década de 1950.

Casi indetectable al radar, el A-12 puede volar a 2.200 kilómetros por hora (3.540 kilómetros por hora), lo suficientemente rápido como para cruzar el territorio continental de EE.UU. en 70 minutos. Desde 27.400 metros de altura, las cámaras del avión podrían tomar fotos a objetos de hasta 0,3 metros de largo que se encuentre en el suelo.
Pero con la superación de los límites vinieron los riesgos y un catastrófico accidente en 1963 de un avión A-12 con sede en el Área 51.
El gobierno norteamericano rápidamente encubrió el accidente, eliminado casi todos los rastros públicos del destrozado A-12, pero gracias a la reciente desclasificación por parte de la CIA, estas imágenes pueden ser vista por el público en general por primera vez.

Restos del avión espía A-12 estrellado, incluyendo dos motores y pedazos del fuselaje trasero, esparcidos en el suelo, cerca de Wendover, Utah, en una foto de 1963.

Las cosas fueron muy mal para el piloto de prueba Ken Collins, al probar los motores subsónicos del avión a baja altura. A 7.620 metros de altura, perdió el control del avión, el cual se fue hacia arriba y luego dio una vuelta inversa hasta estrellarse con el suelo. El piloto indicó “desde esa posición era imposible recuperarse. Por lo que pensó que era mejor expulsarse del avión”.

Una foto aérea muestra al masivo equipo de respuesta rápida en el lugar del accidente A-12, haciendo una limpieza completa para cubrir la operación.

Después de piloto Ken Collins se había lanzado en paracaídas a la tierra, se sorprendió al ser recibido por tres civiles en una camioneta, los cuales le ofrecieron dar una vuelta alrededor de los restos de su avión. En cambio, Collins consiguió que le dieran un paseo en la dirección opuesta, diciéndoles que en el avión había un arma nuclear a bordo (era una historia falsa para mantener en secreto las operaciones realizadas en el Área 51).
Nadie más se acercó al lugar o ni siquiera se enteraron del accidente durante el próximo medio siglo.

El equipo de “saneamiento” del gobierno norteamericano utiliza maquinaria pesada, como excavadoras y grúas, para eliminar todo rastro del avión espía A-12 desde el lugar del accidente de 1963 en el desierto de Utah.
Después de mantener el secreto tantos años, el historiador David Robarge de la CIA explica por qué las fotos del accidente fueron sido desclasificadas: La CIA revisó caso por caso para determinar si la información todavía era sensible por razones de seguridad nacional, en el 2007 la CIA desclasificó más de mil documentos relacionados con el programa OXCART, incluyendo las fotos del accidente de 1963.

La grúa levanta los restos del A-12. Parte del motor y el eyector de escape son visibles a la izquierda.

A pesar de que la CIA ha publicado algunas fotos del incidente, los funcionarios permanecen en silencio sobre exactamente quién estuvo involucrado en el encubrimiento y la forma en que se llevó a cabo.

Antes de la limpieza, cubrieron rápidamente todas las piezas grandes con lonas.

En el momento del accidente, el programa OXCART era llevado a cabo en secreto, y cualquier exposición de la misma, como los restos de este accidente, podría haber puesto en peligro su existencia.
Buscando piezas que hayan dejado atrás los equipos de limpieza
En una foto sin fecha, una maqueta del avión espía A-12 se encuentra posada al revés sobre un poste de pruebas en el Área 51. El A-12 estaba constituido aproximadamente en un 93% de titanio, un material entonces desconocido para el diseño de aeronaves.

El Air Force’s SR-71 Blackbird (en la foto: la versión de doble cabina) fue en muchos aspectos un producto de las pruebas efectuadas en la Área 51 y una evolución del A-12, que fue dado de baja en 1968.

En comparación con la A-12, la SR-71 era más grande, tenía más combustible, y contó con lados afilados para mejorar la estabilidad y el sigilo. Estos avances llevaron a numerosos récords mundiales de altura y velocidad, incluyendo un vuelo de 64 minutos desde Los Ángeles a Washington, DC, en 1990.
Hoy en día los expertos del Área 51 probablemente estén trabajando en la próxima generación de aeronaves, pero no espere que surja alguna información nueva en las próximas décadas.
Loading...
Opt In Image
Te gustó lo que viste?
Suscríbete a nuestro Newsletter para recibir más artículos como este