Por un momento esta leona hambrienta debe haber pensado que había encontrado su cena, pero por suerte para el inocente de un año de edad, un vidrio grueso lo separaba de las garras del gato feroz.
El niño, conocido como Trent, visitó el zoológico de Cheyenne Mountain en Colorado con su familia a principios de este año.
Él juguetonamente se sienta en el suelo para sonreír y aplaudir al poderoso animal que se movía de un lado a otro como queriendo capturar a su presa.

Por un momento los dos parecen haber entablado una alianza. La leona se muestra fascinada con el niño y le acaricia (a través del vidrio) con ternura, pero segundos más tarde florece su instinto asesino y abre su enorme boca para exponer los dientes afilados. Trent sin ningún temor se limitó a reírse del hambriento felino.
Este video se ha convertido en una sensación en YouTube.
Loading...
Opt In Image
Te gustó lo que viste?
Suscríbete a nuestro Newsletter para recibir más artículos como este