A falta de un mejor término vamos a llamarla “la carretera de la vergüenza”, en donde tomaron 300.000 euros de los contribuyentes, para construir esta obra maestra, convirtiéndose en un nuevo ejemplo de corrupción política.

Son 250 señales colocadas a los lados de la carretera para advertir sobre el “estrechamiento” de la via, límites de velocidad y otras leyes de tráfico específicas de Bélgica y todo a una distancia de tan sólo cinco kilómetros.
En el primer día se reportaron varios accidentes automovilísticos, incluso se puede ver algunas de las señales de tráfico derribadas. Algunos ciudadanos pintaron grafitis con mensajes de amor a las autoridades que decían: Están locos?!
Lo que es aún menos normal sobre toda esta historia, es que las autoridades correspondientes y las personas detrás del proyecto sólo tenían esto para decir:
“Queríamos ampliar la carretera para que los camiones también pueden cruzarlo, porque antes estaba bordeado por árboles. También queríamos evitar una carretera recta que alentara a las personas a conducir rápido. El trabajo fue por lo tanto una necesidad.”
La policía está de acuerdo y han publicado una nota de prensa diciendo que los constructores siguieron sus instrucciones y los de la comunidad.

Fuente

Loading...
Opt In Image
Te gustó lo que viste?
Suscríbete a nuestro Newsletter para recibir más artículos como este