En general, me gustan los piercing, ya que dependiendo del tipo y de la persona que lo lleve, pueden verse sumamente genial, no obstante, de vez en cuando vemos algunos piercing bastante raros, en donde solo podemos pensar cuanto tuvo que haber dolido meter ese pedazo de metal en el cuerpo.
A continuación vamos a ver los 10 lugares más extraños para ponerse un piercing
Piercing en los párpados

Aunque parezca una locura, el piercing en los párpados sí puede realizarse, pero se debe tener muchísimo más cuidado que con otros piercings. Este es una perforación muy peligrosa, pues se puede contraer una infección con severos problemas.

Piercing en la úvula

Las perforaciones en la úvula (esa pequeña protuberancia ubicada al fondo de la boca, que luce como una pequeña pera de boxeo) son muy poco frecuentes, pues la úvula es de difícil acceso y, sobre todo, por el reflejo nauseoso. El autocontrol y fuerza mental pueden ser necesarios para realizar este piercing.

Piercing en el dedo

Se trata de un piercing en la falange del dedo de la mano, una real curiosidad. Al parecer, es menos complicado de lo que parece, pues esta zona es parecida a la del lóbulo de la oreja; a diferencia del resto del dedo, que tiene tendones y nervios, en la punta del dedo no hay tejidos comprometedores, salvo el hueso (con el que hay que tener sumo cuidado, por supuesto). El problema de esta zona es que corre muchos riesgos de infección

Piercings en la zona lumbar

Evidentemente (así como para los tatuajes en la parte baja de la espalda), este no es un buen sitio para cualquiera persona, por el dolor que ocasiona.

Piercing en el cráneo

Aparentemente es posible hacer un piercing en el cráneo. El procedimiento consiste en taladrar pequeños orificios en el cráneo, para luego insertar la joya a través de ellos. Seguro que debe ser riesgosa (con el cerebro no se juega)

Piercing en los pezones

Si hay un piercing doloroso, seguro que es el piercing en los pezones. Ya seas hombre o mujer, esta perforación te dolerá y mucho, ya que es considerada una de las zonas más dolorosas al perforar.

Piercing debajo de las clavículas

En estos piercings la perforación va por debajo del hueso, penetrando la cavidad que se forma entre el cuello y la clavícula. Los riesgos de infección son grandes, y si no se hacen bien, pueden dar problemas de movilidad, además de resultar incómodos.

Piercing en las encías

Es inimaginable el dolor que debe causar esta perforación, además de los riesgos por infección


Piercing en los dientes

Recordemos que el significado de la palabra “piercing” es perforación y la idea es que se pueda utilizar el adorno durante el tiempo que queramos y luego se pueda quitar. La piel por supuesto se regenera, se cierran las heridas, pero si perforamos un diente, además de que pueda romperse por completo o astillarse, el diente no se regenera, solo de manera artificial.

Piercing en el Tendón de Aquiles

No es ninguna noticia la importancia que tiene el pie en nuestra estructura corporal, es fundamental y se debe pensar a veces en las consecuencias que nos puede traer, si lo ‘maltratamos’ o le regalamos peso de más.