Están cansados de decirnos que las drogas son malas y lo vemos en todos lados… pero si aun crees que eso tal vez no sea verdad puedes cambiar de opinión después de ver estas fotos de un centro de rehabilitación de drogas en Caracas, Venezuela.
Juan Castro, un hombre sin hogar, es ayudado en la cama por un hombre compañero en el centro de rehabilitación para adictos de alcohol y drogas llamado “Nosotros Unidos” en un barrio de bajos ingresos en Coche en Caracas, 03 de agosto 2011.

Este centro de rehabilitación para drogadictos y personas sin hogar, es financiado por una iglesia cristiana evangélica, y ha sido un modelo para las instituciones del Estado con los mismos objetivos. Se encuentra ubicado en el barrio turbulento de Coche en Caracas, una de las ciudades más violentas y caóticas del mundo. Dentro de su entorno humilde, unos 250 hombres encuentran la esperanza de vida, ya sean jóvenes, ancianos o enfermos. El centro ha ayudado a más de 20.000 personas en los últimos 15 años. Foto tomada el 03 de agosto 2011. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins
Elías Compita, de 70 años, un hombre sin hogar, consigue un vaso de agua. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Un paciente en rehabilitación de drogas y alcohol organiza sus pertenencias en un casillero. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Nomar Paraqueimo de 29 años, un paciente en rehabilitación adicto al crack, ayuda a otro paciente hacer ejercicio. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Pacientes en rehabilitación de drogas y alcohol, oran durante una terapia de grupo. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Rolando García de 32 años, un paciente en rehabilitación de drogas, abraza a un compañero adicto que se recupera en una sesión de terapia de grupo. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Pacientes en rehabilitación de drogas y alcohol, asisten a una terapia de grupo. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Habrahan Reyes, de 33 años, un paciente en rehabilitación adicto al crack, trabaja en la cocina. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.

Pacientes en rehabilitación de drogas y alcohol, rezan en la iglesia durante un servicio dominical. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Pacientes en rehabilitación de drogas y alcohol, caen hacia atrás, mientras rezaban en la iglesia durante un servicio dominical en el centro de rehabilitación. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
José Oviedo de 33 años, un ex pandillero y adicto a las drogas, sirve comida a los demás participantes en la rehabilitación de drogas y alcohol. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Un paciente entra en rehabilitación de drogas. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Personas sin hogar, pacientes en drogas y rehabilitación de alcohol. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Duglas Paredes, un paciente en rehabilitación de drogas, muestra sus cicatrices obtenido por heridas de bala. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Pacientes en rehabilitación de drogas y alcohol a preparar la cena en la cocina. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Este hombre llora mientras recibe un corte de pelo en su primer día en la rehabilitación. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Un hombre sin hogar, anciano… toma una ducha en el centro de rehabilitación para adictos. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Danny Martínez de 36 años, un paciente en rehabilitación de drogas, ayuda a vestir a un hombre sin hogar de edad avanzada, después de bañarlo. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
José Antivera, de 63 años, un hombre sin hogar, se levanta de su cama. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Un hombre sin hogar se sienta en una silla. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Un hombre sin hogar se sienta al lado de sus objetos personales. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Jesús Lovera, de 32 años, un paciente en rehabilitación de heroína, revisa sus nuevos dientes tallados a mano a partir de huesos de animales por otro paciente. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Un alcohólico y drogadicto duerme sobre una colchoneta en el suelo en su primera noche en el centro de rehabilitación. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Pacientes en rehabilitación de drogas y el alcohol toman una ducha, mientras que otro paciente le hacen un corte de pelo. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Eulices Farías de 34 años, un ex drogadicto, ora por los asistentes durante un servicio dominical en la iglesia del centro de rehabilitación. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Un adicto a las drogas sin hogar fuma mientras está acostado sobre un pedazo de cartón junto a un contenedor de basura después de negarse a ir al centro de rehabilitación. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Erick Rivas de 32 años, un ex drogadicto, intenta convencer a un adicto a las drogas sin hogar para ir al centro de rehabilitación. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Ex adictos a las drogas desde el centro de rehabilitación Nosotros Unidos tratan de convencer a una mujer adicta a las drogas que vive en medio de montones de basura para ir a rehabilitación durante una campaña especial de rescate. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Una mujer adicta a las drogas se encuentra en medio de montones de basura después de negarse a ir al centro de rehabilitación. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Ex adictos a las drogas desde el centro de rehabilitación Nosotros Unidos, llevan a un alcohólico sin hogar durante una campaña especial de rescate. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Daniel Velásquez, un ex drogadicto, intenta convencer a un hombre sin hogar durmiendo en una plaza para ir al centro de rehabilitación. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Jhonny Guevara, de 45 años, adicto a las drogas, se prepara una pipa de crack en la calle antes de decidirse a ir al centro de rehabilitación. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Jhonny Guevara, de 45 años, adicto a las drogas, duerme sobre una colchoneta en el suelo en su primera noche en el centro de rehabilitación. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Elias Compita, de 70 años, un hombre sin hogar, espera en un pasillo de la hora del desayuno. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.
Danny Martínez, de 36 años, un paciente en rehabilitación de drogas, ayuda a mover a un anciano en silla de ruedas a la cama, después de bañarlo. REUTERS / Carlos Garcia Rawlins.