Los acueductos navegables desempeñaron un papel importante en la expansión de la revolución industrial de Gran Bretaña. En una época en que los ferrocarriles y carreteras comerciales aún no habían sido inventadas, estos puentes elevados de agua artificial demostraron su valía en el momento y han continuado haciéndolo durante más de doscientos años.

El Acueducto Longdon

Aunque los ingenieros británicos estaban familiarizados con los acueductos de piedra, que datan de hace más de 1.500 años de la Gran Bretaña romana, el acueducto Longdon en el centro este de Shropshire habría impresionado incluso al César.

Data de 1795, fue el primer acueducto a gran escala de hierro fundido y fue un componente vital del sistema de canales de Shrewsbury, estuvo en uso hasta 1944.

Aunque el canal quedo abandonado, el acueducto Longdon y su camino de sirga aún permanece intacto. Envalentonados por el éxito del acueducto Longdon, el ingeniero Thomas Telford se inspiró en construir otro canal aún más grande: el Acueducto de Pontcysyllte, en Gales.

El Acueducto Pontcysyllte

Telford soñó en grande y se tomó su tiempo: el Acueducto Pontcysyllte no se completó hasta 1805, pero todavía reina como el acueducto más largo y alto en el Reino Unido. Mide 307 metros de largo, 3,4 metros de ancho y 1,60 metros de profundidad. El Acueducto Pontcysyllte lleva el Canal de Llangollen sobre el río Dee, en Wrexham, al noreste de Gales.

El Acueducto Pontcysyllte (se pronuncia “Pont-ker-suzh-tee”) pudo haber sido la punta de la tecnología para la época, pero sorprendentemente, en su construcción participaron algunas técnicas antiguas, un ejemplo es el mortero utilizado para cimentar los pilares de mampostería: estaba hecha de agua, cal y sangre de buey!

El Acueducto de Pontcysyllte fue agregado a la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en junio de 2009. El acueducto es utilizado regularmente por los navegantes de placer y barcazas comerciales, cada 5 años se drena para la limpieza y mantenimiento de rutina.

El Acueducto Edstone

El Acueducto Edstone es otro de los primeros acueductos de hierro fundido, construido en el siglo 19 para llevar a una parte del Canal de Stratford. El canal se apoya en 13 pilares de ladrillo que van de 8 a 11 metros de altura.

Un viaje a lo largo del Acueducto Edstone y su sistema de canales asociados, nos lleva de vuelta a una época en que el tiempo no era lo esencial, como nos los demuestra el siguiente video:

Con 145 metros, Edstone es el acueducto más largo de Inglaterra. Se extiende por las vías de la antigua línea de ferrocarril Alcester, los conductores de locomotoras a menudo recargaban sus calderas a través de una tubería desde el acueducto.

El Acueducto Avon

Con 250 metros de longitud y 26 metros de altura, el Acueducto Avon es acueducto más largo y alto de Escocia. Diseñado por el pionero Thomas Telford, el Acueducto de Avon cuenta con un canal de hierro fundido apoyado en 12 pilares de ladrillo y arcos de mampostería.

En la actualidad el Acueducto Avon atraviesa Park Country Muiravonside, proporciona una espectacular vista panorámica del exuberante paisaje del parque o de la parte superior del mismo acueducto. Acrofóbicos cuidado: ascender a los tramos superiores del acueducto tiende a inducir a la ansiedad.

El Acueducto de Avon lleva al canal de la unión y se encuentra cerca de Linlithgow en West Lothian, Escocia. Tres acueductos navegables facilitan el tráfico marítimo en el Canal de la Unión, que abrió sus puertas en 1822 y fue cerrada en 1965, el Acueducto de Avon es el más grande y antiguo de los tres.

El Acueducto Lune

Aunque los acueductos fueron en gran parte producto de la Revolución Industrial, no todos los acueductos navegables expresaron diseños modernos y de ingeniería, por ejemplo, el Acueducto Lune pareciera que hubiese sido tomado directamente de un cuadro renacentista italiano.

El Acueducto de Lune lleva el Canal de Lancaster sobre el río Lune en Lancaster, Inglaterra. Diseñado por John Rennie siguiendo técnicas clásicas de la arquitectura, el Acueducto de Lune se apoya sobre 5 pilares de arco de ladrillo, 19 metros sobre el río Lune. El acueducto fue construido entre 1794 y 1796, pero su costo corrió muy por encima del presupuesto, evitando que el Canal de Lancaster se conectara a la red principal de canales principales, debido a que el acueducto sobre el río Ribble nunca se llegó a construir.

El acueducto Lune no sólo luce romano, fue construido utilizando tecnología romana adaptada por el diseñador y arquitecto John Rennie. Para asegurarse de que la cama de piedra del acueducto no tuviese fugas, Rennie usó puzolana en polvo, una invención romana que permite que el concreto fragüe bajo el agua. Gracias a Rennie y a los romanos, el Acueducto de Lune está todavía en uso hoy en día, aunque el mantenimiento llevado a cabo a principios del 2011 por £ 2 millones de libras debería asegurar que dure otro par de cientos de años.

El Acueducto Slateford

Situado en el suroeste de Edimburgo, Escocia, el Acueducto Slateford es parte del sistema del Canal de la Unión. Terminado en 1822, el acueducto mide 180 metros de largo y tiene 18 metros de altura.

Los ciclistas han hecho del camino de sirga a lo largo del Acueducto Slateford su ruta preferida para las carreras y la recreación, una red de escaleras instaladas por las autoridades locales ha alentado a los caminantes y corredores explorar el área.

El Acueducto Slateford lleva el Canal de la Unión sobre el Water of Leith (el principal río que fluye a través de Edimburgo) y el Inglis Green Road. El acueducto de ocho arcos fue utilizado principalmente para el uso comercial de barcazas de carbón, pero la llegada de los ferrocarriles lo hizo un transporte lento y poco rentable.

El Acueducto Almond

Con 13 metros de largo, el acueducto Almond lleva el canal de la unión 23 metros sobre el río Almond y, en su día, ayudó a reducir el tiempo de viaje entre Edimburgo y Glasgow a tan sólo 13 horas.

Debido a la naturaleza líquida de los acueductos navegables, los niveles de agua pueden subir o bajar en sus vías, por lo que la mayoría fueron construidos con puntos de desbordamiento. Arriba podemos ver al agua siendo expulsada del Acueducto Almond, tomada desde arriba mirando hacia abajo.

La foto de arriba capturó un espectacular tempano que se formó a partir del agua que salía del Acueducto Almond, durante un episodio de frio agudo en enero de 2009.

El Acueducto Chirk

El acueducto Chirk es un acueducto de 21 metros de alto y 220 metros de largo, que lleva el Canal de Llangollen desde Gales a Inglaterra, o viceversa. Completado en 1801 después de un período de construcción de 5 años de duración, el acueducto Chirk es otro diseño de Thomas Telford con un canal de hierro fundido, oculto por muros de mampostería y pilares.

Un viaducto ferroviario se añadió más tarde junto al Acueducto Chirk, diseñado con el mismo estilo y los métodos básicos de construcción, aunque es mucho más reciente.

Cruzar el Canal de Llangollen sobre el Acueducto Chirk da un vuelco total cuando, más allá del extremo norte del acueducto, el canal desemboca en el túnel de Chirk. Debe haber sido una experiencia única llevar una barcaza de carbón a través del túnel de casi 420 metros de largo.

El Acueducto Oscilante Barton

El arquetipo para la ingeniería británica del siglo 19 tiene que ser el acueducto oscilante Barton, inaugurado en 1894 para sustituir un acueducto de piedra construido en 1761. Dirigido desde una torre de control de ladrillo situado en una isla en el Canal de Manchester Shipping, este ingenioso acueducto oscilante permite al Canal de Bridgewater cruzar el nuevo canal de navegación girando 90 grados.

La torre también controla un puente oscilante ligeramente ascendente, pero todavía pivotante en la isla. Cuando está en uso, tanto puente como el acueducto giran alrededor del eje longitudinal de la isla.

He aquí un interesante video que muestra el acueducto Barton en funcionamiento:

El Acueducto Ash

Doscientos años después de que el primer acueducto navegable en hierro fundido apareciera en Gran Bretaña, el Acueducto de Ash fue inaugurado oficialmente. Dos siglos es mucho tiempo para que una determinada tecnología todavía permaneciera en uso, relativamente sin cambios, pero quizás Thomas Telford era un hombre adelantado a su tiempo.

El Acueducto de Ash se inauguró oficialmente en junio de 1995 y, por desgracia, los graffiteros no perdieron tiempo en darle la bienvenida. El propósito declarado del acueducto es llevar el Canal Basingstoke desde Surrey hasta Hampshire, sobre el río Blackwater.

“Las cosas que se quieren se juntan / Las cosas remotas están conectadas / Ríos se reunirán con la ayuda de arte / Para poder llevar a cabo los nuevos objetivos del comercio”. Así reza la inscripción en el lado sur del acueducto de Lune. Esta maravillosa expresión de optimismo romántico reflejaba la creencia de la época que el arte y la ciencia trabajando juntos pueden lograr grandes cosas para beneficio del gran público. Estos acueductos en el Reino Unido ayudaron a realizar esas esperanzas.

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