La mayoría de la gente ha oído que en China sólo se permite tener un niño. Pero ¿esta política es aplicada a toda su población? ¿Y cómo logran cumplirla?

¿Cómo comenzó política china del hijo único?
Cuando Mao Zedong declaró la fundación de la República Popular de China en 1949, tuvo la visión de China como una superpotencia. Una gran nación requiere de mucha mano de obra para su ejército y para su economía, por lo que Mao alentó a los chinos a multiplicarse. El nuevo gobierno comunista condenó el control de la natalidad y prohibió la importación de anticonceptivos y la población casi se duplicó bajo el reinado de Mao.

Este rápido crecimiento generó tensión en los suministros de alimentos del país, y en 1955, el gobierno dio marcha atrás y lanzó una campaña promoviendo el control de la natalidad. Durante las próximas dos décadas, durante la cual China pasó a través del Gran Salto Adelante (una serie de medidas económicas, sociales y políticas implantadas) y la Revolución Cultural, el gobierno fracasó en el control de la población y realizó campañas de propaganda en favor o en contra, en función de sus necesidades de mano de obra.
La población se levantó y cayó en consecuencia. Para la década de 1970 China tenía una cuarta parte de los habitantes del mundo viviendo en sólo 7 por ciento de las tierras cultivables del mundo. El crecimiento estaba a la vuelta de la esquina, en donde la mayoría de la población era menor de 30 años de edad y estaban listos para tener hijos. Otra explosión demográfica, estilo Mao, habría sido desastrosa, agotando los recursos y amenazando el nivel de vida.
La propaganda de control de natalidad no sería suficiente y el gobierno buscó un método más enérgico de control poblacional. En 1979 se introdujo una política que limita a algunas familias a tener un solo hijo.
¿Esta política aplica a toda la población china de más de mil millones de personas?
No, la política del hijo único (o traducido del nombre chino, “la política de planificación del parto”) sólo se aplica a un 40% a 63% de la población, dependiendo de si estás hablando de la población nacional de China y de la Comisión de Planificación Familiar o de los académicos americanos. En concreto, la política se aplica a las parejas casadas urbanas que forman parte de la mayoría étnica Han de la nación.
¿Quién recibe una exención?
Wang Feng, un sociólogo de la Universidad de California en Irvine, quien estudió la política y sus efectos, dice que el sistema de exenciones es casi tan complejo como el código tributario estadounidense. Entre los que tienen inmunidad total a la política son todos las personas no pertenecientes al grupo étnico Han, alguien que vive en Hong Kong o Macao y los extranjeros residentes en China.
Dado que la política se aplica a nivel provincial, otros grupos pueden tener excepciones en ciertas áreas. En algunas zonas rurales, se les permiten a las familias un segundo hijo si el primero es una niña, o si tiene alguna discapacidad mental o física. Algunas provincias permiten a las parejas a tener dos hijos si ninguno de los dos tiene hermanos, o si es un veterano militar con discapacidad. Después del terremoto que devastó la provincia de Sichuan en 2008, el gobierno provincial extendió una excepción a los padres que habían perdido a sus hijos en el desastre natural.
Algunas de las exenciones provinciales pueden ser un poco más extrañas. Las parejas de Zhejiang, puede tener dos hijos si la esposa tiene una hermana y su marido vive con su familia para ayudar a cuidar de sus padres. Sin embargo, la otra hermana no obtiene la excepción. Beijing hace una excepción para parejas en las que el hermano del marido es infértil y no han adoptado a un niño y ambos esposos tienen permiso de residencia rural. En Fujian, una pareja puede tener un segundo hijo si la densidad de población de la provincia es inferior a 50 personas por 0.38 millas cuadradas, o una persona por cada 11 acres, o si cada cónyuge trabaja en la tierra, en una extensión de por lo menos una hectárea y media.
¿Cómo se hace cumplir la política?
La Comisión de Población y Planificación Familiar existe en los planos nacional, provincial y local del gobierno para promover la política, registran los nacimientos y llevan a cabo inspecciones familiares. Los gobiernos provinciales son responsables de hacer cumplir la política y lo hacen a través de una combinación de recompensas y castigos repartidos por las autoridades locales.
En la mayoría de provincias, tener un hijo extra genera una multa, cuyo monto varía entre las provincias. En algunos lugares, la multa es una cantidad fija (por lo general en los miles de dólares), y en otros se basa en un porcentaje de los ingresos anuales del infractor. En algunas provincias, los violadores de la política también pueden perder sus propiedades, pertenencias, e incluso, perder sus empleos.
Las parejas que postergan el tener un niño, o que voluntariamente siguen la política, incluso si están exentos, obtienen algunos beneficios. Dependiendo de la provincia donde viven, pueden recibir un “Certificado de Honor para los padres de un solo hijo”, una beca mensual por parte del gobierno, beneficios especiales en las pensiones, tratamiento preferencial a la hora de solicitar puestos en el gobierno, agua gratis, exenciones de impuestos, o puntos adicionales en los exámenes del niño para entrar a la escuela.
¿Hay vacíos legales o soluciones alternativas para la política de un solo hijo por familia?
La naturaleza siempre encuentra un camino, y en China, el dinero ayuda muchísimo a ese fin. En muchas zonas rurales e incluso algunas zonas urbanas, las parejas pueden pagar una tarifa al gobierno local y recibir un permiso para tener un segundo hijo, tercero o incluso cuarto.
Algunas parejas estafan al gobierno, ocultando los niños adicionales al registrar el nacimiento con un nombre falso o en una provincia diferente. Si una provincia permite un segundo hijo en el caso del primero tener alguna discapacidad, la pareja podría ser capaz de estirar la definición de “discapacidad” en su favor. En Hunan, por ejemplo, algunas personas obtienen excepciones por problemas menores en sus primogénitos, como por ejemplo la miopía.
¿La política ha sido eficaz?
Este gráfico de la tasa de natalidad del país ciertamente lo sugiere, y las autoridades chinas afirman que la política ha impedido unos 400 millones de nacimientos entre 1979 y 2011. El gobierno dice que los controles de la población han mantenido la contaminación del aire y el agua en niveles bajos, además de disminuir la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera en unos 200 millones de toneladas (frente a la cantidad que habría sido liberado con una población no controlada).
Cuando el gobierno introdujo la política en 1979, su objetivo era alcanzar una población de 1,2 millones para el año 2000. El censo de ese año registró algo más de 1290 millones de personas, que está muy cerca. Pero los estudios efectuados en China, como en el resto del mundo, sugieren que las cifras oficiales puede ser una subestimación, debido a los nacimientos no declarados, las violaciones de otras políticas y la manipulación por parte de funcionarios del gobierno.
Loading...
Opt In Image
Te gustó lo que viste?
Suscríbete a nuestro Newsletter para recibir más artículos como este