Se trata del artista callejero ruso Nikita Nomerz, quien con una buena dosis de ingenio y color, transforma las torres y edificios abandonados en rostros enigmáticos y peculiares, en distintos espacios urbanos de Nizhny Novgorod, Rusia.

Es impresionante como logra transformar una pared aburrida y sin vida, en algo completamente distinto con el uso del graffiti, añadiendo y exponiendo rasgos faciales escondidos en las edificaciones de la ciudad… es sin duda, un buen ejemplo de arte callejero lleno de creatividad.

En el siguiente video podremos disfrutar de la creación de su obra llamada “The fire in the eyes” (El fuego en los ojos)
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