En la búsqueda de la belleza y de un cuerpo esbelto, para llamar la atención de los hombres, la rusa Valery Levitin inició una huelga de hambre voluntaria controlada, una manera eufemizada de hablar sobre la anorexia. Ahora a sus 39 años, la mujer se ve como una momia y peso tan sólo 25 kg. Su propia madre la llama Valery, el cadáver viviente.

La dieta estricta de Valery con el pasar de los años no podía dar lugar a nada bueno, ahora apenas puede distinguir el sabor de los alimentos y, peor aún, cualquier cosa que come le causa un dolor insoportable. Visita regularmente a un nutricionista que le receta las proteínas, carbohidratos y grasas que debe tomar estrictamente bajo un régimen, de lo contrario las consecuencias podrían ser graves.

Valery vive en Mónaco, un país con 350 días de sol al año, ha tratado de recuperar la salud perdida del cuerpo debilitado, pero hasta ahora sin éxito. Tiene la fuerza física suficiente para ir a cobrar los ingresos del seguro por desempleo.
Por primera vez en 23 años Valery visitó la casa de sus padres en Moscú. Ella dice que se siente bien estar de vuelta a casa y hasta fue entrevistada por el espectáculo ruso “Tonight” para hablar de sus problemas y alertar a los jóvenes que están pasando por el mismo problema (video al final del post).

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