Cuando se habla de “geishas”, la mayoría de las personas se imaginan exquisitos kimonos, maquillaje llamativo, zapatos de plataforma poco prácticas, y peinados elaborados. De hecho, la imagen de la geisha perfectamente disfrazada es tan fuerte que es difícil imaginar estas mujeres de otra manera. Mucha gente probablemente asumiría que las geishas se visten y se presentan de este modo muy estilizado y tradicional en todo momento, pero resulta que esta suposición es incorrecta.

De acuerdo con el fotógrafo e investigador Rob Oechsle (también conocido como Okinawa Soba), quien compiló estos sorprendentes Meiji (1868-1912) y Taisho (1912-1926) fotografías de la época de geisha, no era raro que las geishas y maiko (sus aprendices) posaran para una gran variedad de vestidos.
Alrededor del principio del siglo 20, la fotografía se estaba haciendo más y más popular en Japón, así como el resto del mundo. Postales, diapositivas, stereoviews y álbumes fueron producidos en grandes cantidades, pero este tipo de tarjetas postales fueron las más comunes, de hecho, entre 1905 y 1915 hubo un ‘boom postal’ en Japón. El color de estas fotos fueron añadidas después ser tomadas.
No es de extrañar que las geishas formaran parte de la industria fotográfica, ya que se consideraban el equivalente de las supermodelos en la cultura japonesa. Aquí, al igual que las supermodelos contemporáneas, podemos ver a las geishas y maikos posando en sus trajes de natación (aunque, es cierto, son mucho menos reveladoras y brillante que en la actualidad) y creemos que estará de acuerdo en que definitivamente tienen un encanto propio.
Claramente, al mirar estas fotografías, podemos notar que las modelos geishas y maiko se encontraban en un estudio y no en una playa real. Aparte de dar al fotógrafo mayor control sobre factores como la iluminación y el clima, esto también habría eliminado las molestias como la arena y espectadores curiosos.
No estamos seguros para que se utilizaban o cual era el significado de los tablones de madera en algunas de las fotos. En cualquier caso, nos gusta el buen gusto en los trajes de baño, los brazos desnudos deben haber sido bastante subidos de tono para el momento.
Por alguna razón, esta geisha posa con una langosta. Artículos de utilería fueron a menudo utilizado para añadir la atmósfera costera a las fotos, algunos con más éxito que otros.
Aquí, una geisha sirve un trago a la otra. A diferencia de la mayoría de las fotografías recopiladas aquí, no fue hecha para que pareciera que se tomó en la playa. Asumimos desde estas imágenes que sonreír a la cámara no era un requisito para los modelos en aquellos días.
Esta geisha obviamente no tenía intención de usar una gorra de natación!
En esta fotografía, tres geishas posan alrededor de una roca. Tal vez las fajas anchas alrededor de la cintura eran el equivalente al obis que las geishas usan tradicionalmente en torno a sus kimonos.
No estamos seguros de si se trata de un traje de baño, exactamente, parece poco práctico para ser usado en el agua.
El tablón de madera esta devuelta! Tal vez era utilizado para acostarse sobre ella, como lo demuestra la geisha en el traje rojo y blanco, aunque no parece muy cómodo.
Con el fin de preservar su hermoso cutis, esta geisha se está poniendo un interesante sombrero.
Cuando esta geisha dijo que se iba a colocar un poco de lápiz labial, ella obviamente estaba hablando enserio! La verdad es que probablemente fuese una maiko, o aprendiz de geisha, ya que durante su primer año las maikos sólo colorean parcialmente su labio inferior.
Las arrugas en la “roca” estropean la ilusión de que esto podría ser una playa real.
Sólo trata de alterar a esta geisha mientras que está tomando un poco de sol, tiene una vara de bambú y su expresión sugiere que no tiene miedo de usarlo!
Este es otro traje de baño que no parece como si hubiera sido diseñado para mojarse, de hecho, se parece más a una ropa interior antigua, nos preguntamos si esa fue la idea?
“Sin importa qué, cuando el sol se puso y las claraboyas del estudio se oscurecieron, ella [la geisha] estaría de vuelta en su ‘casa geisha’ para ponerse su hermoso kimono, su peinado clásico y el rostro blanco como preparación para una noche llena de trabajo duro en su verdadera profesión”, dice Rob Oechsle. Y le estamos agradecidos por compartir esta curiosa colección de geishas divirtiéndose.
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