Hace diez años, este tipo estaba casi muerto porque fue mordido por una venenosa araña llamada “cola blanca” en la frente, justo encima de los ojos. La herida en su rostro no sanó por más de 9 años, y evolucionó hasta convertirse en un tumor maligno. Desafortunadamente, los médicos, decidieron que el tumor junto con su ojo tenía que ser retirado de este pobre hombre llamado Lee Porter.

Lo más interesante es que cuando la herida de la picadura de araña cicatrizo, se decidió a ajustar su apariencia. Se realizo un tatuaje en la herida luego de que sanó.
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