Al llevar a cabo experimentos estamos explorando lo desconocido, después de todo, estamos tratando de averiguar cosas que no sabemos, y a veces, las cosas salen mal, fatalmente mal!
Estas son algunos de los experimentos más intrigantes, horrorosos y fatales que hemos oído hablar.
15. Esos hombres magníficos y sus máquinas voladoras
El primer puesto en esta lista está dedicada a todas aquellas almas valientes que perdieron la vida intentando derrotar al enemigo más antiguo de la humanidad: la gravedad. En verdad, no hay mayor declaración de fe en su propia invención que arrojarse desde un punto alto y depender de ella para su supervivencia. Ismail ibn Hammad al-Yauhari, que intentó hacer alas de madera; Otto Lilienthal y sus planeadores; Franz Reichelt, un sastre que intentó hacer el primer paracaídas del mundo, le saludamos. Intentaron vencer la gravedad y en su lugar se desplomaron a una muerte espantosa.

14. Marie Curie
Ella descubrió la teoría de la radioactividad, descubrió el polonio y el radio, realizó los primeros estudios sobre el uso de estas nuevas y extrañas teorías para tratar el cáncer y fue galardonada con el premio Nobel de Física y Química, sin embargo, una vida de exposición a la radiación, junto con la falta universal de conocimiento sobre sus efectos, conducen a su muerte por anemia aplástica. Ella trabajó bajo tal nivel de radiactividad que todas sus notas, incluso su libro de cocina, se almacenan en cajas forradas de plomo y cualquier persona que desee estudiarlos tiene que usar ropa protectora.
13. Jesse William Lazear
La fiebre amarilla es una enfermedad que muy probablemente se originó en África, pero durante el siglo 18 y 19 ya estaba entrando a los Estados Unidos. No fue sino hasta la década de 1900 que Lazear, investigador de la “plaga americana”, confirmó que era transmitida incluso por los mosquitos. Era un incansable investigador que trataba de derrotar a la enfermedad, hasta el punto que, en secreto, se expuso a los mosquitos infectados. Apuesto a que sabe lo que ocurrió después, sí, contrajo la enfermedad y murió.
¿Quieres saber cuáles son los síntomas de la fiebre amarilla? La mayoría de la gente empieza sólo con fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, dolor de espalda, pérdida de apetito, náuseas y vómitos. La segunda fase, sin embargo, es la mortal, con daño hepático, ictericia, dolor abdominal, sangrado de la boca, los ojos y el ano, y, por último, vómitos llenos de sangre… forma terrible de morir…
12. MKULTRA
MKULTRA es ese tipo de experimentos con los que los fanáticos de las teorías de conspiración sueñan. Si alguien le dijera que la CIA estaba experimentando en secreto a los ciudadanos estadounidenses con drogas psicoactivas con el fin de probar su eficacia para ser interrogados, probablemente lo llamarías loco, pero sucedió. La CIA básicamente drogaba a las personas con LSD y otras drogas, para ver como reaccionaban y trataban de lograr el control mental del sujeto, pero realmente no funcionó.
Dos personas murieron a causa de las pruebas: Harold Blauer, un jugador profesional de tenis de Nueva York, que fue inyectado con un derivado de la mescalina llamado MDA durante el tratamiento para la depresión. Esto se hizo sin su conocimiento o consentimiento y murió después de una sobredosis masiva de la droga. Frank Olson fue un bioquímico del Ejército que fue expuesto al LSD en circunstancias dudosas. Algunos dicen que fue asesinado por haber amenazado con hacerlo público. La versión oficial es que se le dio la droga, sin saber lo que realmente era y luego saltó desde la ventana del piso 13.
11. Estudio de Malaria en el Penitenciario de Stateville
El Departamento de Estado Estadounidense decidió realizar un estudio controlado de la malaria (también conocida como la enfermedad que ha matado al mayor número de seres humanos) en una prisión de Illinois en 1940. Por extraño que parezca, recibieron el consentimiento de 441 reclusos, asumo que obtuvieron cigarrillos o algo similar a cambio. Cada recluso fue mordido por 10 mosquitos portadores de la enfermedad.
Sólo uno murió de un ataque al corazón después de luchar contra una serie de rondas contra la fiebre. Lo interesante de esta situación es que el equipo de defensa de los nazis durante los Juicios de Nuremberg afirmó que no hubo diferencias entre los experimentos de la prisión y la experimentación forzada en los campo de concentración. Fue durante este juicio que el concepto de “consentimiento informado” se consolidó, en la forma que conocemos y amamos hoy en día.
10. Las pruebas nucleares británicas
En la década de 1950, Gran Bretaña estaba desesperada por tener sus propias armas nucleares y llevó a cabo una serie de pruebas atómicas en un pintoresco rincón del Pacífico conocido como la Isla de Navidad. Apodada Operación Pinzas, detonaron una serie de dispositivos nucleares en la atmósfera, sin molestarse en evacuar a su personal o los habitantes de la isla.
Algunos informes dicen que en lugar de equipos de protección, se les informó a los soldados que debían darle la espalda a la explosión y cubrirse la cara con las manos. Los hombres informaron un destello tan brillante que podían ver sus huesos a través de sus manos y tan fuerte que derribó a muchos. El Gobierno estadounidense continuó realizando pruebas en la zona durante años, ambas partes niegan ningún efecto negativo a largo plazo en los militares o en la población local.
9. El accidente alemán del Ebola
Una trabajadora de un laboratorio de investigación del Ebola en Alemania obvió la importancia de los procedimientos de seguridad, ya que accidentalmente se pinchó con una aguja a través de tres capas de guantes protectores. Ella fue colocada al instante en cuarentena, se le dio un tratamiento experimental y se las arregló para sobrevivir. Así que sí, ella vivió y realmente no debería pertenecer a esta lista, pero me da la oportunidad de hablar acerca del Ebola, esa desagradable enfermedad con una tasa de mortalidad entre el 50% -89%, dependiendo de la cepa.
8. Los experimentos de polvillo radiactivo
Es el polvo radiactivo que se crea después de una explosión nuclear, que desciende desde los cielos y es increíblemente tóxica. Puede producir cáncer, mutaciones y hasta la muerte ¿Cómo sabemos esto? debido a que el Gobierno estadounidense expuso a los habitantes de Rongelap Atoll a ella. Éste no fue intencional, pero seguro que no les importó ver los efectos.
Fue después de que detonaron una bomba de deuteruro litio, que terminó produciendo una explosión mucho más grande de lo inicialmente previsto, combinado con fuertes vientos, llevó el polvo sobre la isla. Hubo una malformación severa entre sus habitantes y sus descendientes.
7. Dr. Henry Cotton
El Dr. Henry Cotton dirigió el Manicomio del Estado de New Jersey (ahora conocido como el Hospital Psiquiátrico de Trenton) y pensó que podía curar la locura a través de la extracción de partes de sus pacientes. Empezaba con la eliminación de todos los dientes, posteriormente las amígdalas y senos, y luego, sin ningún orden en particular, los testículos, los ovarios, la vesícula biliar, estómago, bazo, cuellos uterinos y colon. Un ejemplo de este nefasto experimento fue una chica de 18 años con depresión agitada a la cual le extrajo sus molares superiores e inferiores, le efectuó una amigdalectomía, un drenaje de senos, tratamiento para cuello uterino infectado, la eliminación de adherencias intestinales, todo sin lograr mejoras en su condición psiquiátrica, entonces el resto de sus dientes fueron retirados y fue enviada a casa con la primicia de estar “curada”.
En vista de que se trataba de la década de 1920, cuando aun no existían los antibióticos, estoy seguro de que te puedes imaginar cual era la tasa de supervivencia. Cotton afirmó tener una tasa de éxito del 85% (sorprendente que le creyeran), también resulta que la tasa de mortalidad entre sus pacientes fue de alrededor del 45%. Incluso si lograban sobrevivir, estarían perdiendo una gran parte de sus órganos internos.
6. El Núcleo del Demonio
En los laboratorios de Los Álamos en la década de 1940, el Núcleo del Demonio era un artefacto nuclear, un trozo de plutonio subcrítico que se utilizó para la investigación y en dos ocasiones distintas se volvió inestable, matando a los científicos.
El primero fue Harry Daghlian, quien trabajaba rodeando el núcleo con ladrillos reflectantes de neutrones, cada uno llevaba al núcleo a nivel crítico y cuando se le cayó accidentalmente un ladrillo sobre la masa de plutonio, provocó una explosión masiva de radiación, él se la quitó rápidamente, pero recibió una dosis letal de radiación y murió 28 días después. El segundo incidente fue con Louis Slotin y un grupo de científicos, estaban colocando dos semiesferas de neutrones de berilio alrededor del núcleo de plutonio, las dos mitades se mantenían separadas por un destornillador manejado por Slotin, pero se resbaló y los dos se cerraron, el núcleo llegó a un estado supercrítico, Slotin separó las mitades, salvando así la vida de todos en la habitación, pero recibió un gran golpe de radiación y murió 9 días después.
5. TGN1412
En el proceso de investigación de nuevos fármacos, se empieza experimentando con pequeños mamíferos y se trabaja lentamente hasta llegar eventualmente a los humanos. Hay una teoría fundamental de que si está bien para todas las criaturas más pequeñas, probablemente va a funcionar de una manera vagamente similar para los más grandes, a veces, sin embargo, no lo hace. Esto fue lo que sucedió con el TGN1412, un medicamento que estaba siendo estudiando por la compañía Parexel.
Un grupo de estudio en Londres fueron expuestos al fármaco con una dosis 500 veces más baja que la aplicada en los animales, sin embargo, en los seres humanos causó insuficiencia orgánica, el dolor aumentaba rápidamente y básicamente sus cuerpos se apagaron. Seis pacientes fueron hospitalizados, cuatro murieron y uno desarrolló cáncer.
4. El experimento de Sífilis en Tuskegee
En la década de 1930 la sífilis era poco conocida y en 1932, 399 trabajadores negros pobres que padecían la enfermedad se les prometió un tratamiento gratuito, pero cuando los fondos se agotaron debido a la depresión económica, el estudio cambió su meta y se dejó que la enfermedad siguiera su curso de modo que pudiera ser estudiado.
En la década de 1940 se descubrió la penicilina que curaba la enfermedad, pero el grupo que ejecuta el experimento se negó a tratar a los pacientes con él, bloquearon intencionalmente a los pacientes y les impidieron buscar tratamiento fuera. El experimento funcionó desde 1932 hasta 1972, momento en el cual, del original 399 solo 74 sobrevivieron, 28 habían muerto por la enfermedad, 100 a partir las complicaciones asociadas a ella, 40 de sus esposas estaban infectadas y 19 niños nacieron con sífilis congénita.
3. Los experimentos nazis
Hay una razón por la cual los nazis son los grandes villanos en gran parte de nuestra cultura. Hicieron muchísimas cosas malas, pero las torturas que realizaban, en nombre de la ciencia, fue una de ellas. Los experimentos nazis que ejecutaban en los campos de concentración eran aterradores e inquietantes, los prisioneros eran sumergidos en aguas heladas durante horas, para ver cuánto tiempo podían sobrevivir los pilotos derribados en el Atlántico Norte. Cámaras despresurizadoras se utilizaron para probar los efectos de la altitud, disecciones del cerebro en vivo para ver que ocurría, fueron obligados a beber agua salada como su única fuente de fluidos, heridas de guerra fueron infligidas y deliberadamente infectadas con el fin de probar nuevos tratamientos y la tuberculosis fue puesta en la población.
Estas personas murieron en circunstancias terribles, sin embargo, éstas son la única información clínica que tenemos sobre ciertas condiciones. Los datos de la hipotermia en particular están mucho más allá de cualquier otro estudio que podría ser intentado, lo que pone a los investigadores en un dilema. ¿Es ético utilizar la información recogida por medios repugnantes para poder trabajar en los tratamientos que pueden salvar vidas?
2. Los gemelos de Mengele
Tan malo como las historias de investigación nazi, son los experimentos de Mengele. Trabajó principalmente en gemelos jóvenes y dado que estaba obsesionado con aumentar la tasa de nacimiento de la “raza superior”, experimentaba en gemelos jóvenes para descubrir sus secretos para. En ningún orden en particular, y siempre sin anestesia, raspaba las piernas de las personas formando agujeros para obtener virutas óseas, unía a un par de gemelos en un solo cuerpo, inyectaba colorante o productos químicos en los ojos para cambiarles el color, extraía grandes cantidades de sangre, hacia grandes transfusiones de sangre entre los gemelos, ejecutaba punciones lumbares, infectaba con enfermedad a un gemelo y al otro no, extraía órganos, castraba, amputaba y algunos incluso afirman cambio de sexo y operaciones de impregnación incestuosas.
Cerca de 3.000 gemelos pasaron por sus manos y sólo aproximadamente 26 sobrevivieron, era un verdadero “ángel de la muerte”. Después de la guerra, desapareció a América del Sur donde vivió el resto de su vida en la clandestinidad sin remordimientos y murió por ahogamiento accidental a la edad de 68 años.
1. Unidad 731
Mientras los nazis estaban haciendo su trabajo horrible en Alemania, los japoneses estaban superándolos en el continente asiático, al realizar un régimen de experimentos crueles, demasiado inquietantes como para imaginarlos. Todo el mundo sabe acerca de la experimentación nazi, pero la historia de la unidad 731 es mucho menos conocida y mucho más horrible que aquella.
La Unidad 731 fue una base de investigación en el noreste de China y el hogar de más de 10.000 muertes ocasionadas por los experimentos. Los pacientes eran viviseccionados sin anestesia después ser infectados con enfermedades; las mujeres embarazadas eran viviseccionadas y el feto removido; las extremidades amputadas para estudiar la pérdida de sangre, dichas extremidades eran re-adheridas al lado opuesto del cuerpo; extremidades eran congeladas por inmersión en agua heladas, a continuación, eran amputada o descongeladas para estudiar la gangrena; a los presos se les removía sus estómagos y sus esófagos eran conectados directamente a su intestino; prisioneros vivos eran utilizados para probar granadas en varios rangos y posiciones; lanzallamas, agentes biológicos, incluyendo la peste, el cólera, la viruela, el botulismo, la sífilis y la gonorrea; eran colgados boca abajo hasta quedar asfixiados, les inyectaban aire en las arterias para causar embolia; les inyectaban orina de caballo en sus riñones, eran privados de comida y agua hasta la muerte; eran colocado en cámaras de alta presión hasta la muerte, eran expuestos al frío extremo; eran quemados para ver lo bien que podrían sobrevivir a diferentes grados de quemaduras; eran girados hasta la muerte en una centrífuga; les inyectaban sangre de animales, eran expuestos a dosis letales de radiación; fueron inyectados con agua de mar para ver si podría ser sustituido por una solución salina y fueron enterrados vivos. Una larga lista de atrocidades humanas.
Mientras que muchos de los médicos nazis fueron al menos sometidos a la justicia por sus crímenes, la Unidad 731 simplemente se disolvió y el general MacArthur dio inmunidad a sus médicos a cambio de información sobre la guerra biológica, sin embargo, Rusia presentó una demanda por crímenes de guerra contra una serie de los autores y los condenó a trabajos forzados en Siberia.
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