La lluvia y la nieve no son las únicas cosas que caen del cielo. A lo largo de la historia en raras ocasiones se han registrado cosas menos esperadas y sorprendentes junto con el diluvio.

Aquí hay algunos ejemplos de este extraño fenómeno:


Ranas:
RanasAguaceros de ranas, renacuajos y peces plagaron a la Prefectura de Japón, Ishikawa, en el verano del 2009. Los científicos plantearon la hipótesis de que el fenómeno fue causado por las fuertes trombas marinas (son torbellinos que ocurren sobre el agua) que succionaron los animales y luego los dejaron caer sobre la tierra. Enlace



Carne: En 1876 una lluvia de carne de ocho centímetros cayó del cielo despejado sobre Olympian Springs, Kentucky. El diario Louisville Commercial informó que “dos caballeros, que probaron la carne, expresaron la opinión de que era o cordero o carne de venado”. Un científico de la Sociedad Real Microscópica de Gran Bretaña teorizó que los buitres se habían dado un festín con los caballos muertos, luego volaron sobre la ciudad y vomitaron.


Microbios alienígenos:
Microbios alienígenosEn el 2001, en algunas partes de la India cayó con la lluvia partículas rojas misteriosas que se cree que contenían microbios alienígenos. Enlace


Calamar: En junio de 1997, un hombre que pescaba en las aguas de las Islas Malvinas quedó inconsciente y cayó en coma durante dos días, después de que un calamar congelado aterrizó sobre su cabeza. ¿Cómo llegó el calamar allí? nadie lo sabe.


Jalea:
JaleaEn el 2008 un excursionista en Escocia tropezó con un montón de trozos de gelatina clara. Después de que él fue a la BBC Radio, varios otros oyentes llamaron para reportar avistamientos similares y enviaron fotos de esta sustancia parecida a una jalea. Muchos especularon que las aves podrían haber estado comiendo ranas o sapos y regurgitaron sus ovarios tóxicos. Los científicos del Macaulay Land Use Research Institute corrieron pruebas de ADN en la sustancia, pero las pruebas no fueron concluyentes. Enlace


Esferas azules:
Esferas azulesEn enero, un hombre en Dorset, Inglaterra, encontró cerca de 20 bolas azules gelatinosos traslúcidas de una pulgada de diámetro repartidas por todo su patio. Los científicos de la Universidad de Bournemouth especulaban que eran los huevos de una criatura marina, pero más tarde descubrieron que estaban hechas de poliacrilato de sodio, una sustancia utilizada en jardines y pañales para absorber el agua. Enlace

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