Liberar un pez en un lago puede sonar como algo normal que no traería ninguna consecuencia, pero en realidad, es todo lo contrario. El lago Teller en Boulder, Colorado, está siendo noticia por una oleada extraña en su población de peces Goldfish (carpín dorado), después de que alguien aparentemente dejo tres o cuatro de ellos en sus aguas hace un par de años. El lago es ahora el hogar de 3.000 a 4.000 peces de colores que están poniendo su delicado ecosistema en peligro.

Laguna se convierte en pecera gigante luego de liberar peces dorados y multiplicarse por miles 01Los peces se han multiplicado más allá del control, se están comiendo todos los recursos y amenazando las especies naturales del lago. Los funcionarios de vida silvestre de Colorado dicen que los seres humanos tienen la culpa.

“Dejar sus mascotas en un lago puede traer enfermedades a los animales y plantas autóctonas, así como también estos quedan fueran de competencia con ellos por los recursos”, dijo una portavoz de Parques y Vida Silvestre de Colorado (CPW) llamada Jennifer Churchill. “Todo lo que vemos se puede ver afectado. Las especies no nativas pueden potencialmente acabar con cualquier ecosistema”.

“La mayoría de las personas no se dan cuenta de los efectos a largo alcance que pueden traer al dejar especies exóticas en el medio ambiente”, agregó el biólogo acuático del CPW, Ken Kehmeier. “Las especies no nativas pueden ser devastadores para las poblaciones nativas al causar brotes de enfermedades y crear un desequilibrio. Es un tema que debe preocupar a cualquier persona con respecto al medio ambiente”.

Laguna se convierte en pecera gigante luego de liberar peces dorados y multiplicarse por miles 02Un equipo especial está ahora tratando de deshacerse de todos los peces dorados, y se encuentran frente a dos opciones difíciles, ya sea drenar el lago de 12 acres por completo, o utilizar la pesca eléctrica para aturdir a los peces usando una corriente eléctrica. Los peces aturdidos subirían a la superficie del lago y luego podrían despejarlo.

“Con electroshocking, vas en un barco aturdiendo a los peces, paralizándolos y recogiéndolos” explicó Churchill, añadiendo que los peces no mueren en el proceso. La técnica se ha utilizado con éxito en el pasado, en el lago Boulder Thunderbird en noviembre del 2012, para deshacerse de peces de colores koi que también se introdujeron de forma incorrecta. Aproximadamente 2.200 peces fueron sacados del lago mediante el proceso y es lo más probable que se utilice en el lago Teller también.

Una vez capturados los peces, lo más probable es que terminen como alimento para un programa de rehabilitación de depredadores. Los funcionarios están advirtiendo a los lugareños para que capturen algunos peces Goldfish, los lleven a casa y los críen como mascotas. “Voy a hablar con el condado de Boulder, que posee un lago donde sucedió lo mismo para ver lo que piensan, pero yo no quiero enviar un mensaje para que la gente agarre los peces para diversión personal” dijo Churchill.

Mientras tanto, las reacciones a la historia – reportadas por ABC News – han sido variadas. Algunos se negaron incluso a reconocerla como un desastre ecológico. “Yo lo veo como algo gracioso, estamos preocupados por una especie invasora que prosperan en un lago artificial. El lago en sí es invasivo, ” comentó una persona.

Otros proporcionaron soluciones innovadoras, como gatos, incluso un chico escribió: “Liberen un montón de tortugas en el lago que se coman los peces de colores. A continuación, suelten un montón de caimanes para comerse las tortugas. Y luego, abran una temporada de caza de cocodrilos. Todo el mundo gana”.

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