Trabajar en la industria cinematográfica es uno de los sueños de muchas personas; el trabajo actoral suele estar considerado no sólo como una profesión artística, sino que el lujo y el glamour de los reflectores atraen la atención de miles de personas. Pero no todo es un sueño hechos realidad y sets de filmación en los que las estrellas cuentan con su propio camerino para descansar entre tomas.

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El riesgo viene dentro de la profesión. El cine de acción no sólo implica que la película cuente con efectos especiales; algunas veces, los directores quieren darle realismo a la escena y quieren que ciertas escenas de riesgo sucedan sin la necesidad de efectos adicionales, otras veces los actores no quieren (o no tienen) dobles durante este tipo de tomas y deciden hacerlas ellos mismos, algunas veces con muy malos resultados.

Lamentablemente, actores como Erik Hexum, Vic Morrow o Brandon Lee murieron haciendo lo que amaban: actuar. Hay otros artistas han visto la muerte de cerca en el set y han logrado salir con vida. Diversos factores han llevado a los actores a estar a punto de perder la vida; problemas de producción, error de los actores e incluso la naturaleza han provocado que los siguientes intérpretes estuvieran a punto de perder la vida durante la producción de sus películas.

Eli Wallach – The good, the bad and the ugly (1966)

Este western de 177 minutos de duración es la magna obra de Sergio Leone; una joya en la historia del cine. Un tesoro de la guerra civil estadounidense es el objeto de búsqueda de tres pistoleros, y aunque la producción ocurrió en los años 60, la seguridad en el set parecía pertenecer a la época filmada. Eli Wallach, actor que dio vida a Tuco, casi muere en tres ocasiones durante la filmación. Primero bebió ácido que alguien había dejado en una botella cercana a él, luego fue llevado por un caballo mientras sus manos estaban esposadas detrás de su espalda y finalmente, donde su vida corrió más peligro fue cuando intentó romper la cadena que lo esposaba a otra persona. En la cinta él se coloca junto a las vías del tren y espera que éste pase para liberarse de las esposas. Un pedazo de metal voló tan cerca de él que casi lo decapita.

Jackie Chan – Police Story (1985)

En 1985, Jackie Chan escribió, produjo y protagonizó esta película en la que interpretó a un policía en los barrios de Hong Kong. Con una trama que mezcla la comedia, el drama, la acción policiaca y el Kung fu, la persecución final no sólo mostró las capacidades actorales y coreográficas del respetado actor, también causaron que se lastimara dos vértebras y se dislocara la clavícula cuando saltó a un tubo lleno de focos y cables para luego caer en un vidrio que por seguridad del actor era falso y estaba hecho de azúcar, pero, por desgracia, también era doblemente grueso, lo que lo lastimó aún más.

Margaret Hamilton – The Wizard of Oz (1939)

En los primeros años de las grandes producciones cinematográficas las medidas de seguridad no eran óptimas. Existen muchas anécdotas acerca de lo que sucedió en The wizard of Oz, una de las tres películas consideradas “Memoria del mundo”. Los actores recibieron dosis de asbesto al grabar escenas en las que este material fue usado para recrear nieve; la actriz Margaret Hamilton llegó a sufrir quemaduras de segundo y tercer grado cuando el vestido que usaba se prendió en fuego cuando los efectos especiales no funcionaron de manera óptima.

Meryl Streep – The wild river (1994)

La multipremiada actriz y una de las mujeres más importantes en la historia del cine estuvo a punto de morir en la filmación de esta película cuando, después de 18 horas grabando escenas en kayak, la actriz dijo estar exhausta, pero el director le pidió una toma más. El profesionalismo de Streep la llevó a montar de nuevo el kayak, pero el agotamiento la venció. Si no fuera por su chaleco salvavidas y por Kevin Bacon, podría haberse ahogado.

Sylvester Stallone – Rocky IV (1985)

Stallone es una de las figuras de acción más grandes de todos los tiempos. Pasó insufribles meses antes de poder comenzar la producción de la primer entrega de Rocky y la leyenda cuenta que tuvo que vender a su perro para conseguir algo de dinero, y después de conseguir un cheque para realizar la película, fue a recuperar a su fiel amigo.

Stallone protagonizó y dirigió la cuarta parte de la saga del boxeador, en la que pelea contra Iván Drago, un boxeador de la Unión Soviética. Siendo el año 1985, la tensión política entre Estados Unidos y la ahora extinta Unión Soviética era muy fuerte, por lo que esta película, más que una historia del boxeador, parece propaganda política para probar qué país es mejor. Aun así, Stallone decidió dar todo de su parte y le pidió al actor Dolph Lundgren que lo golpeara con todas sus fuerzas para hacer las escenas lo más realistas posibles. El actor obedeció y lamentablemente el golpe fue tan fuerte que mandó a Rocky ocho días a cuidados intensivos.

Michael J. Fox – Back to the future III (1990)

Una de las trilogías favoritas del público es la protagonizada por Michael J. Fox, en la que da vida al viajero en el tiempo Marty McFly. Aunque la tercera entrega es considerada la peor de las tres, las escenas de acción son mayores. Ambientada en el viejo Oeste, una de las escenas requería simular un ahorcamiento. Era la séptima vez que hacían la escena y Fox estaba agotado. Al comenzar esa toma calculó mal y no pudo poner la mano para evitar ahogarse, por lo que durante 30 segundos permaneció inconsciente. La gente creía que realmente estaba actuando, pero como escribió en su autobiografía, el director, que era un buen amigo suyo, sabía que no era tan buen actor por lo que se dio cuenta antes de que fuera demasiado tarde.

Bruce Campbell – The Evil Dead (1981)

Una serie que está reviviendo en los últimos años estuvo muy cerca de tener un trágico final en su primera entrega. Bruce Campbell era mejor amigo del director Sam Raimi, y juntos lograron llegar al presupuesto para filmar la película. Durante la filmación usaron una tabla de madera para ir a gran velocidad y que eso diera el efecto del espíritu que perseguía a los protagonistas. Raimi quería incrementar la velocidad por lo que se subió en una motocicleta y con una mano en el manubrio y otra en sosteniendo la cámara, avanzó hacia los actores. El resultado habría sido parecido a lo sangrienta que fue la película; pues si Bruce Campbell no hubiera escapado al último momento, la motocicleta habría aplastado su cabeza. De hecho, el grito que salió del actor al momento de esquivar el vehículo fue tan impresionante que se quedó en el corte final de la película.

Martin Sheen – Apocalypse Now (1979)

La mega producción de Coppola sobre el infierno, o el Apocalipsis que supuso para unos la guerra de Vietnam, duró cinco años en los que gran parte de la producción enfermó y sufrió la vida en las junglas filipinas. Pero, quien estuvo a punto de morir fue Martin Sheen. El actor que en esos años sufría de problemas de alcoholismo y drogadicción tuvo un ataque al corazón en medio de la producción lo que lo obligó a arrastrarse más de medio kilómetro para conseguir ayuda.

Sylvester Stallone – Rambo: First Blood (1982)

Sylvester Stallone aparece dos veces en esta lista y con buena razón. Durante la filmación de la primer parte de la saga Rambo, Stallone debía saltar desde un precipicio a un árbol. El actor siempre se ha tomado muy en serio las escenas de acción, por lo que decidió hacerlo sin medidas de seguridad. Le tomó tres tomas y varias costillas rotas lograr el resultado que quería. Quizá lo más impresionante no fue que no muriera en la grabación de la escena, sino que tras los saltos continuó grabando el resto del día.

Daniel Day-Lewys – Gangs of New York (2002)

Uno de los actores más conocidos por usar “El método” es Daniel Day-Lewis, quien se adentra en sus personajes a un nivel que nadie en Hollywood compara. Esto lo ha llevado a situaciones extremas al momento de actuar como en la película Lincoln en la que vivió en una cabaña de la época y se rehusó a responder a otro nombre que no fuera el del ex presidente estadounidense. Pero, en la película sobre gánster del siglo XIX dirigida por Martin Scorsese, el actor decidió vivir como se acostumbraba en la época, situación que lo llevó a enfermarse. Rehusó ayuda médica, pues interfería con su proceso creativo. A pesar de eso, al final aceptó recibir ayuda debido a que estuvo a punto de morir de neumonía.

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