Este saltador base está sorprendido de aún estar vivo. Saltó desde este acantilado llamado épicamente “el columpio de la muerte” (Death Swing), hizo una voltereta triple para luego tratar de abrir su paracaídas, sólo que no lo hizo, lo dejó caer 590 pies a una muerte segura.

Pero, milagrosamente, el paracaídas se abrió en el último momento, literalmente justo antes de que cayera al suelo. En el siguiente video pueden apreciar el salto y a partir del minuto 1:40 se muestra el momento en que intenta abrir desesperadamente el paracaídas.

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