En la Ciudad de Guatemala, un lugar llamado “La Mina” puede ofrecer tanto un medio de supervivencia, como una muerte espantosa.
Cada día, decenas de personas se ganan la vida buscando metales en un vertedero enorme de chatarra, arriesgando su vida ante la amenaza de deslizamientos de tierra, derrumbes y enfermedades, con la finalidad de ganar potencialmente el doble del salario mínimo diario.
Un hombre se cubre de la lluvia sobre un montículo de basura en la parte inferior de uno de los mayores vertederos de basura en Ciudad de Guatemala, conocida como “La Mina”. Cientos de trabajadores informales descienden todos los días a los vertederos, entre las aguas contaminadas de las cloacas, en busca de chatarra para vender. Esta actividad se conoce localmente como “minería” y es extremadamente peligroso debido a deslizamientos de lodo y derrumbes, pero se puede ganar hasta unos 150 quetzales (20 dólares) al día, casi el doble del salario mínimo diario.

Una ventana usada como una entrada a “La Mina“, vista temprano por la mañana.
Un desfiladero en el borde del vertedero, donde los trabajadores buscan chatarra.
David Flores buscando restos de metales en el agua contaminada, en la parte inferior de “La Mina“.
Un hombre utiliza un imán para encontrar metales en el material recogido de las aguas contaminadas.
Una mujer parada sobre los montículos de chatarra, en la búsqueda de metales.
Miguel lleva una mano llena de metales que recogió en el agua contaminada.
Los buitres vuelan sobre los hombres que busca chatarra en el vertedero.
Irma (29 años, a la derecha) y Dora (30 años) llevan sacos llenos de metales que recogieron después de trabajar durante toda la tarde.
Julio (segundo desde la izquierda) muestra lo que encontró a los otros coleccionistas de metales.
Un colector alcanza una bolsa llena de metales que recogió en los montículos de basura.
Un joven que se hace llamar Paleta, busca metal en las aguas contaminadas de un túnel, en donde converge el agua de las cloacas con las aguas pluviales.
Un hombre sostiene un zarcillo de oro que encontró mientras buscaba chatarra.
Varios hombres buscan restos de metales en el agua contaminada.
Una balanza y un libro de contabilidad de un comprador de metal que se encuentra en la parte superior del vertedero de basura.
Tomás Pérez Hernández (67) se prepara para llevar un saco de metales que recogió desde el fondo del vertedero de basura.
Un hombre que sólo dio su primer nombre como Ronnie, lleva un saco de metales que había recaudado.
Un niño que sólo dio su primer nombre como Wilmer, ayudando a su compañero Gilberto a pesar un saco de metales que recogieron.
Hombres clasificando la chatarra que encontraron en la parte inferior del vertedero de basura. (Llama la atención la manta sobre la cual están trabajando, dice “Tu mereces vivir mejor”, que ironía…)
Jóvenes descansan bajo la lluvia, después de buscar chatarra en “La Mina”.
Una joven que lleva el nombre de Baluquita (15), busca restos de metales en el agua contaminada cerca de una montaña de basura.
Un hombre sostiene un anillo de oro que encontró mientras buscaba chatarra.
Varios trabajadores informales buscan restos de metal en el enorme vertedero de chatarra.
Un hombre que sólo dio su primer nombre como Wilmer lleva un saco lleno de metales que recogió después de trabajar todo el día en la parte inferior de “La Mina”.
Sin duda, una forma de ganarse la vida sumamente difícil y peligrosa, que nos hace reflexionar sobre nuestro estilo de vida y sobre nuestros trabajos…
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