Yakudoshi significa años críticos o años de calamidades. Los japoneses creen que algunas edades son consideradas de mala suerte y que las personas son más susceptibles a desgracias, infortunios o enfermedades cuando cumplen estos años.

Las edades de mala suerte para los hombres son 25, 42 y 61, y para las mujeres 19, 33 y 37, adicionalmente existen variaciones dependiendo de la región de Japón donde viven. Las edades de 42 para los hombres y 33 para las mujeres son consideradas las más críticas y las asocian con la palabra honyaku, que significa una gran calamidad. Tal vez sea porque los números 42 y 33 son números que fonéticamente en su idioma transmiten mala suerte.
El número 42 puede ser pronunciado “shi-ni”, que tiene el mismo fonema de la palabra “muerte”, y el 33, cuando se pronuncia suena como “Sanzan” que significa “duro”,”terrible“, o “desastroso”. En un año de “yakudoshi”, los japoneses acostumbran ir a santuarios para una ceremonia que supuestamente aleja el sufrimiento y la mala suerte, llamada yakubarai.
Otra cosa que acostumbran hacer para espantar la mala suerte es una fiesta dada por la familia y los amigos conmemorando el aniversario de la persona con mala suerte. En el año a seguir le toca a la persona que festejaron realizar una fiesta e invitar a los familiares y amigos, aunque sean pocos. Lo que importa no es realmente la fiesta en sí. Es el acto de celebrar con familiares y amigos. En muchos países, es una costumbre celebrar los aniversarios de una persona todos los años, pero en Japón ellos tienen ciertas edades que son las únicas que celebran.
Puede ser que para nosotros solo sea una superstición, pero los japoneses creen de verdad en las edades críticas, debido a muchas coincidencias de personas que pasan por problemas en esas edades, tanto en la salud como en la vida financiera y profesional.
Muchas personas también creen que el año anterior (maeyaku) y el año después el yakudoshi (atoyaku) también debe tomarse con cuidado. Para la cuenta de la edad crítica, debe considerarse el Kazoedoshi, o sea, aumentar un año de edad, debido al tiempo que se pasa en el vientre de la madre durante la gestación.
Hay quienes creen que si la persona no cumple con el ritual el año correcto, gana 7 años de mala suerte, teniendo así que celebrar los 7 años siguientes una fiesta de cumpleaños y si es posible dar un paseo por el santuario para librarse de la mala suerte.
Loading...
Opt In Image
Te gustó lo que viste?
Suscríbete a nuestro Newsletter para recibir más artículos como este