En 1981, Herman Ostry y su esposa, Donna, compraron una granja en las afueras de Bruno, Nebraska, en una pequeña comunidad a noventa kilómetros al oeste de Omaha. La propiedad tenía un arroyo y un granero construido en la década de 1920. El piso del granero estaba siempre húmedo y fangoso, pero cuando el arroyo se inundó en 1988, el granero terminó con 73 centímetros de agua que cubrían el suelo. Eso fue el colmo, los Ostry necesitaban desplazarse a zonas altas.
Contactaron a una empresa especializada en la movilización de construcciones, pero se desanimaron por el alto precio que cobraban. Una noche sentados en la mesa, Ostry comentó que si no habría suficiente gente en el pueblo para levantar el granero y trasladarlo a un terreno más alto, todos se rieron…

Algunos días después el hijo de Ostry, Mike, mostró a su padre algunos cálculos. Había contado las tablas individuales y las maderas en el granero y estimó que el granero pesaba aproximadamente 7.500 kilos, también estimó que la rejilla de acero necesaria para mover el granero añadiría otros 1.500 kilos, por lo que el peso total seria un poco menos de 10 toneladas. Se imaginó que se necesitarían alrededor de 350 personas, para que cada una levantara aproximadamente 26 kilos y pudiesen mover entre todos el establo.
La ciudad de Bruno, Nebraska estaba planeando la celebración de su centenario a finales de julio de 1988. Herman y Mike presentaron su idea para mover el granero a la comisión y el comité decidió que sería parte de su celebración.

Así el 30 de julio de 1988, poco antes de las 11 am, fue llevada a cabo con éxito una pequeña prueba. Luego con las cámaras de televisión locales y más de 4.000 espectadores, las 350 personas movieron el granero 35 metro al sur y casi de 2 metros de altura en una suave pendiente, para colocarlo en su nueva ubicación.
La razón por la que la mayoría de la gente piensa que algo no puede hacerse, es porque saben que no pueden hacerlo por sí mismos. Pero lo imposible se puede hacer si nos unimos en la tarea, trabajando juntos, no sólo podemos mover graneros, también podemos cambiar el mundo.
Loading...
Opt In Image
Te gustó lo que viste?
Suscríbete a nuestro Newsletter para recibir más artículos como este