El café, como bebida, surgió por primera vez en Turquía en 1.585, y atravesó sus fronteras cuando, en 1.683, los turcos otomanos invadieron Viena. Se encuentra otra referencia histórica de que fue en Venecia que pasó a ser vendido comercialmente a partir de 1.638. De cualquier forma, fue en el siglo 18 que las casas de cafés comenzaron a surgir por las ciudades y después por toda Europa.
A partir de finales del siglo 19, y comienzo del siglo 20, que los cafés europeos se convirtieron en puntos de encuentro preferidos por los intelectuales, época en que la ornamentación de esos “hangouts” pasaron a tener características de instituciones culturales y decoraciones semejantes al interior de los palacios.

Hungría – Budapest
Café New York

El Hotel New York Palace, del que hace parte el Café New York, fue construido en estilo ecléctico entre los años 1.891 y 1.895.

El Café New York se encuentra en la planta baja de aquel hotel, que hoy pertenece y lleva el nombre del grupo internacional Boscolo.

El Café, todavía, mantiene su ya legendaria denominación, Café Nueva York, siendo un punto de visita obligatoria en la ciudad, una leyenda viva que en el inicio del siglo 20 atraía a la elite cultural de la ciudad.

El exterior del Café está adornado con estatuas de bronce, el interior impresiona por su decoración monumental y candelabros. La línea moderna de las mesas y sofás son parte de un primoroso contraste.

Este lugar que fue sagrado para los artistas de inicios del siglo 20, mantiene un interior deslumbrante con oro, lámparas ornamentales, pinturas en el techo, mezclados con un mobiliario contemporáneo.

Italia – Venecia
Café Florian

Localizado en una posición privilegiada, bajo los arcos del Procuratie Nuove en la Piazza San Marco. En el Café Florian todavía se puede sentir la tradición veneciana, al tiempo que también es punto de encuentro de diversos mundos.

La Gran Venecia sólo puede ser vista en sus museos y palacios, pero es en sus cafés históricos que ella puede ser sentida, transpirando las emanaciones de la elegancia del siglo 18, especialmente en el café más impresionante de todos, el Café Florian.

El Café Florian fue el punto de encuentro de escritores y artistas en el pasado, en el presente sobresale como un museo vivo. En sus mesas se sentaron Charles Dickens, Proust, Byron y otros escritores de renombre.

La refinación de una café servido en el Florian.

Austria – Viena
Café Central

Situado en un palacio histórico, el Café Central, como las mayorías de los cafés históricos de Viena pasaron a recibir gran parte de los turistas que visitan la ciudad, siendo una atracción local, ofreciendo música en vivo durante las tardes.

El Café Central posee pilares de mármol, grandes lámparas y techos arqueados que acogen a los intelectuales desde el siglo 19.

Actualmente con una frecuencia mas ecléctica, el “Central Kaffeehaus” todavía es un lugar que atrae a filósofos, pensadores y escritores. Se dice que fue en este café donde Trotsky planeó la revolución rusa.

Checoslovaquia – Praga
Café Imperial

El Café Imperial pertenece al Praga Art Deco Imperial Hotel, establecido en 1.914 y localizado en la zona central de Praga, patrimonio protegido por la Unesco.

Muchos cafés importantes de Praga desaparecieron después de la segunda guerra mundial, mientras que otros sobrevivieron y su antigua gloria fue restaurada, como fue el caso del Café Imperial.

Las sillas del Café Imperial son de caoba brillante, con asientos forrados de cuero amarillo pálido y los mesoneros usan siempre una camisa blanca impecable.

El Café Imperial sigue siendo el mayor de esos ejemplos y es conocido como una joya del Art Deco. Sus mosaicos de azulejos ornamentados es uno de los escenarios más bellos del mundo.

El panel de azulejos está situado encima de otro, artísticamente tallado en madera. Los grifos de los baños fueron fundidos en forma de cisne en posición de vuelo. La restauración del complejo, añadió un nuevo toque de clase a este lugar, conservando la inolvidable aura y atmósfera del anterior.

Francia – Paris
Café de La Paix

Café de La Paix se sitúa en la plaza de la Opera, en ángulo con el boulevard Capucines. Fue diseñado por el mismo arquitecto que creó el edificio de la Opera de Paris, Charles Garnier.

El Café de la Paix fue construido en el más puro estilo de Napoleón III, en el planta baja del edificio de lujo Haussmann, que ahora abriga el Hotel InterContinental.

Entre los frecuentadores celebres del Café de la Paix, a finales del siglo 19, se destacan Tchaikovski, Massenet, Zola y Maupassant, entre otros.

Tambien durante la Belle Époque, se incluye entre los visitantes del Café de la Paix, Sergei Diaghilev, el Principe de Gales, y para el entonces futuro Rey del Reino Unido, Edward VII.

Portugal – Porto
Café Majestic

Es en la segunda mayor ciudad de Portugal que se encuentra uno de los más bellos Cafés de todo el mundo, con el nombre de Café Majestic. Inaugurado en 1.921 con el nombre de “Elite”, el café estuvo desde luego asociado a la visita de distintas personalidades de la época.

El Majestic es uno de los cafés más impresionantes de Portugal y uno de los más atrayentes del mundo. Desde su fachada exterior, hasta su decoración interior, el Café Majestic continúa siendo un bello escenario para eventos culturales y atracción turística.

En su estilo Art Nouveau, en la simetría curvilínea de las molduras en madera, en los grandes espejos intercalados por las lámparas de metal que delimitan las paredes con un inteligente juego óptico de amplitud, conserva todo su antiguo esplendor y te invita a revivir la fascinante Belle Époque.

Brasil – Rio de Janeiro
Confitería Colombo

Fundada en 1.894, la Confitería Colombo mantiene hasta hoy su estilo original: Art Nouveau de 1.913. Son cuatro pisos con tres amplios salones decorados con ocho enormes espejos belgas biselados.

Sus balcones son de mármol italiano, y el mobiliario de todos los salones es exquisito. La cristalería abarca platos de principios de siglo y tasas de cristal bordadas en oro.

Culminando, el techo en el cuarto piso es una claraboya en mosaicos coloridos, bañando todo el restaurante con luz natural. Entre sus visitantes destacan el Rey Alberto de Belgica, en 1.920, y la reina Elizabeth de Inglaterra, en 1.968.

Italia – Napoles
Café Gambrinus

Fundado en 1.860, el Café Gambrinus pronto fue reconocido por decreto como “Proveedor de la Casa Real”

El Gambrinus es legendario no sólo por ser el café más antiguo de la ciudad, sino porque desde que abrió en mediados del siglo 19, recibió a la realeza, artistas y celebridades por su bello interior.

A lo largo de su historia recibió personalidades de todos los países y clientes fieles como: Gabriele D’Annunzio, que en una mesa escribió la poesía “O Vucchella”, Benedetto Croce, Matilde Serao, Eduardo Scarpetta, Totó, Ernest Hemingway, Oscar Wilde, Jean Paul Sartre, quienes marcaron su presencia a través de un poema, una dedicatoria, o una foto.

La decoración interna del Gambrinus fue confiada a los mejores pintores de la escuela napolitana, y hoy todavía se puede admirar sus frescos, como también los frisos florales que anuncian el Art Nouveau.

Argentina – Buenos Aires – Parque Parlemo
Café Tortoni

Café Tortoni, inagurado en 1.858, solo en 1.880 fue trasladado a su lugar actual, pero la entrada era por la avenida Rivadavia. Fue a partir de 1.898 que tuvo su entrada principal por la avenida de Mayo.

El Tortoni fue referencia obligatoria para ser alguien en la cultura argentina del siglo 20. Jorge Luis Borges y Carlos Gardel, grandes nombres que Argentina dio al mundo, eran frecuentadores asiduos. Se dice que Borges y sus compañeros eran pobres y gastaban poco, pero daban notoriedad a la casa.

Alfonsina Storni, Arthur Rubinstein, José Ortega, fueron algunas de las personalidades ligadas a la fama del Café Tortoni. Hoy, más allá de una notable biblioteca, la casa ofrece lugar para leer, apreciar las pinturas, escuchar música, bailar, cenar, conversar, etc.

Italia- Roma
Café Greco

En una de las calles de mayor lujo y fama de Roma, Via Dei Condotti, desde hace 250 años se encuentra el Caffe Greco, que ya sirvió café a muchas de las figuras históricas de Europa, y continúa siendo un refugio para los intelectuales y los políticos de la actualidad, en una atmosfera tradicional y excepcional.

Bajo una decoración a base de espejos, pinturas románticas, oro, madera, mármoles y mobiliario de época, distribuyen un encanto único para cada una de sus pequeñas salas que componen su interior. Entre los visitantes regulares del Café Greco tenemos a Stendhal, Goethe, Byron, Liszt, Keast, Ibsen, Hans Christian Andersen, entre muchos otros.

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