Estas impresionantes imágenes muestran como los osos hibernan durante el invierno, digo que son impresionantes porque cualquiera diría en las 2 primeras fotos que el oso está muerto, o por lo menos yo si me encontrara con un escenario como este, pensaría que el oso murió de frio… pero no, según la BBC un estudio donde fueron puestos a prueba y estudiados cinco osos durante la hibernación muestra que sucede con este animal en este tiempo.

Los investigadores involucrados afirmaron en una reunión en Washington de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS por sus siglas en inglés) que el metabolismo de los osos puede reducirse al 25% de su nivel normal, mucho más de lo que la temperatura corporal podía sugerir.
Los osos incluso permanecen en ese nivel metabólico semanas después de haberse despertado de la hibernación.
Con estos hallazgos los científicos podrían inspirar nuevas técnicas en la medicina que se practica en las salas de emergencia de los hospitales.
Durante los inviernos, la temperatura de pequeños mamíferos puede descender a niveles casi de congelación con caídas del metabolismo de hasta 2% de lo normal.
Sin embargo, la temperatura de los animales pequeños se eleva por periodos cortos y repetidamente durante su temporada de hibernación, algo que se traduce en pérdida importante de energía.
Los biólogos encontraron que por cada 10 grados centígrados menos de calor corporal en estas criaturas, el metabolismo se reduce a la mitad.
Sin embargo, antes se creía que la temperatura del cuerpo en los osos y otros mamíferos de gran tamaño no caía dramáticamente.
Por ello, científicos de la Universidad de Alaska en Fairbanks y de la Universidad de Stanford capturaron a algunos osos negros para someterlos a pruebas.
Los osos durante la hibernación generalmente toman una gran bocanada de aire y exhalan, y cuando lo hacen, su corazón se detiene por 10, 15, 20 segundos
Tal como explicaron en la reunión de la AAAS, los osos fueron llevados al Instituto de Biología del Ártico en la Universidad de Alaska en Fairbanks donde les fueron implantados radio-transmisores con el fin de registrar su temperatura, actividad muscular y pulso.
Los científicos también construyeron madrigueras artificiales donde los animales podían comenzar a dormitar a la vista de cámaras infrarojas, detectores de dióxido de carbono y oxígeno, además de sensores de movimiento.
Durante el curso del invierno los osos podían levantarse una vez al día para acicalarse, reacomodar su cama de paja e incluso roncar.
Los osos ocasionalmente se levantaban para remover la paja de su madriguera en momentos en que su temperatura corporal ya había caído a 30 grados centígrados. Pero su consumo de oxígeno y producción de dióxido de carbono sugiere que su metabolismo había descendido a 25% de su nivel normal.
Sin embargo, el patrón de pulsaciones sorprendió a los científicos.
“Los osos durante la hibernación generalmente toman una gran bocanada de aire y exhalan, y cuando lo hacen, su corazón se detiene por 10, 15, 20 segundos”, indicó Brian Barnes del Instituto de Biología del Ártico, quien encabezó el estudio.
“Se mantuvieron sin respirar por cerca de un minuto y es entonces cuando vuelven a inhalar y el corazón retoma su pulso”, dijo a la BBC.
Otra sorpresa fue que incluso cuando los osos se despertaron y su temperatura corporal aumentó a niveles normales de unos 38 grados centígrados, su metabolismo se mantuvo bajo, incluso a la mitad por unas tres semanas después de que terminó el periodo de hibernación.
Los investigadores creen que la aplicación de este mecanismo en los humanos podría ser de mucha ayuda cuando el organismo de una persona está en una situación de emergencia a consecuencia de un infarto o un derrame cerebral. Conocer cómo un humano puede controlar este proceso podría ser de gran ayuda.
Fuente 1 y 2
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