Si un terremoto de 7,8 ocurriera durante la hora del almuerzo, la mayoría de nosotros nos olvidaríamos de seguir comiendo y nos preocuparíamos en resguardar nuestras vidas, pero en el Café de los Desastres “Disaster Café”, en Lloret de Mar, España, los terremotos ocurren todo el tiempo, y todo lo que puedes hacer es tratar de mantener tu comida y bebidas a salvo y sin derramarlas.

Normalmente, las personas tienen miedo de los terremotos, pero en el Café de los Desastres, la gente paga para experimentar un simulacro de sismo de 7,8 mientras disfrutan de una comida sabrosa. El lugar parece ser tan popular que se necesita hacer reservaciones con anticipación, para conseguir una mesa en este café y disfrutar de un momento definitivamente diferente. Creo que el apetito de la gente al momento de un desastre es más fuerte de lo que pensábamos.
Desde el exterior, el Café de los Desastres se ve muy común y, ciertamente, no muestra ninguna advertencia real sobre lo que ocurre dentro. Al entrar, te das cuenta de que la planta baja es un restaurante de temático alienígena para los niños, decorado como una nave espacial. Durante los fines de semana, los pequeños pueden disfrutar de un espectáculo con los extraterrestres extravagantes y un montón de actividades divertidas, pero para los adultos, las cosas divertidas que pasan son por debajo del suelo. Un ascensor lleva a los clientes que buscan emociones fuertes a “las profundidades de la Tierra”, donde se encontrarán sentados en un restaurante cueva. La primera cosa extraña que notarán es el personal que usa cascos de construcción y otros equipos de seguridad, entonces cuando llega la comida, te darás cuenta de que, por alguna razón, los platos son mucho más pesado de lo normal. Definitivamente, algo está pasando, pero no vamos a perder el tiempo pensando en ello con toda esa comida deliciosa a la espera de ser devorada. Y entonces sucede…

Siempre estarás alerta en el Café de los Desastres, porque nunca se sabe cuando ocurre un desastre. Siempre hay un simulacro de terremoto de 7,8 que sacude el lugar bastante bien. Las luces comienzan a parpadear, las mujeres empiezan a gritar, sillas, mesas y todo lo que hay en la habitación comienza a moverse y no hay nada que puedas hacer más que esperar a que pase. A diferencia de los terremotos naturales de esta magnitud, nunca hay lesiones graves en el Café de los Desastres. De hecho, por lo único que te tienes que preocupar es por no manchar tu ropa, porque derramar bebidas y alimentos es muy común aquí. Los platos son más pesados para evitar que la comida salga volando fuera de la mesa, pero los accidentes ocurren muy a menudo.
Seguramente algunas personas estarán un poco asustadas en este café, esperando que termine el temblor, pero la comida en el Café de los Desastres al parecer es bastante buena y te meten una descarga de adrenalina inolvidable, este lugar sin duda merece una visita la próxima vez que estés en Costa Brava, España.
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